En Vezindario cada quién tiene su casa, con su baño y sus espacios personales. Pero también hay zonas que utilizamos juntos: una cocina común, salas compartidas, un huerto, una lavandería... y muchas ocasiones para encontrarnos.
Tomamos las decisiones en grupo, escuchándonos y buscando el bien común. Esto no significa que pensemos todos igual, sino que aprendemos a convivir y a organizarnos con respeto.
Es otra manera de vivir: más sencilla, más humana y más conectada.